El tono gris que muchas veces se deja entrever en el clima rústico de la serie Gutiérrez is mai neim va de la mano con la atmósfera interna de cada uno de los personajes centrales: dos policías turbios que conocen las corruptelas que los rodean y se nutren de ellas para llegar a sus objetivos. Sea lo que sea.
Como dos cowboys urbanos similares a los del farwest, pero cercanos que viven en territorio bonaerense, Darío Barassi y Yayo Guridi construyeron una dupla simbiótica que se alimenta de aquellas famosas buddy movies policiales que explotaron en la década del 90.
La serie, que se estrena este miércoles, es un homenaje cinéfilo a esos detectives, casi antihéroes, que llevaban vidas complicadas como los que encarnaron, por ejemplo, Bruce Willis o Mel Gibson. En una especie de doble faz ficcional, la serie también es una sátira al estilo División Palermo que pone la lupa en los hilos defectuosos de la seguridad en la Argentina.
Gutiérrez is mai neim es una creación de Jesús Braceras -realizador de Barrabrava y Monzón- que se estrena este miércoles en Disney+ y tiene a Darío Barassi y a Yayo Guridi como protagonistas. Además, el elenco se completa con Juli Savioli, Abián Vainstein, Alfredo Castellani y Mario Alarcón.
Los actores encarnan a dos policías bonaerenses, el subcomisario Roberto Gutiérrez y el teniente Rubén Torcoletti, que trabajarán juntos para llegar hasta las últimas consecuencias de un crimen que estremece a la Argentina: el homicidio a sangre fría del embajador ruso en el país.
Darío Barassi hizo un trabajo diferente en "Gutiérrez is mai neim". (Foto: prensa Disney)
Lejos de la voluptuosidad de Hollywood y más cerca de lo turbio que puede llegar a ser el terreno local, los agentes van desmadejando -a veces con torpeza, pero otras con astucia- cada nudo que se les interpone.
Además de las propias complicaciones del caso, los sospechosos extravagantes, y los errores garrafales que ellos mismos cometen, Gutiérrez y Torcoletti tendrán que enfrentar con audacia a un enemigo interno: la CIA, que vino al país a intentar resolver el asesinato.
Yayo Guridi es el teniente Rubén Torcoletti en "Gutiérrez is mai neim". (Foto: prensa Disney)
Así, el subcomisario y el teniente se moverán por el conurbano como si fueran dos sheriff que buscan criminales en el áspero lejano oeste: cada personaje que aparece en ese espacio urbano tendrá una función muy precisa en el ajedrez policíaco que juegan los dos y que pretenden ganar.
Con las marcas de las sátiras de La pistola desnuda y Martillo Hammer, Gutiérrez is mai neim es un homenaje directo a las incontables a películas policiales que explotaron en el cine en la década del 90.
En aquella época, el territorio de la acción se agigantó a partir de un film que cambió el estilo de los argumentos que había: Duro de Matar, el gran clásico dirigido por John McTiernan.
Darío Barassi y Juli Savioli, en una escena de "Gutiérrez is mai neim". (Foto: prensa Disney)
En ese film, un héroe atípico, que interpretó Bruce Willis, se mostraba descarnado frente a los delincuentes que intentaban tomar un edificio en plena Los Ángeles. También era humano: todo lo hacía por amor.
Ese estilo de detective se multiplicó y se fortaleció en aquella década a partir de diferentes historias que la serie referencia de alguna manera. En algunos casos con rasgos de los personajes, en otros con diálogos o también con escenas similares.
Darío Barassi y Yayo protagonizan "Gutiérrez is mai neim". (Foto: prensa Disney)
Entre las secuencias muy bien producidas de Gutiérrez is mai neim -otro acierto para tener en cuenta- aparecen de alguna manera en su génesis los films Arma Mortal, Duro de Matar, El último Boy Scout, 48 horas; hay hasta citas a Tarde de perros y Tiempo de valientes.
Explosiva, divertida, ácida y aguda, Gutiérrez is mai neim es sarcástica cuando quiere, pero también puede ser seria cuando se lo propone. En esa mixtura radica su esencia.