Corría el 2008 cuando Curiosity recibió su nombre. Las crónicas cuentan que la responsable del bautismo fue una niña de 12 años, quien resultó ganadora en un concurso organizado por la NASA, que barajó más de 9.000 opciones. El ensayo elegido hablaba de cómo la curiosidad impulsa a los seres humanos a hacernos preguntas.
Con 14 años completos en la superficie de Marte, el robot explorador de la agencia espacial de Estados Unidos sigue haciendo honor a su nombre.

Ella es Clara Ma, que a sus 12 años, en el 2008, bautizó al rover como "Curiosity". (Foto: NASA)
Con la curiosidad como bandera, aún explora el cráter Gale al que llegó el 6 de agosto del 2012 para estudiar las condiciones del terreno, identificar rastros de entornos acuáticos en el pasado del planeta rojo y de posible vida extraterrestre en forma microbiana.
Poco después de arribar a su destino, en el 2012, Curiosity encontró evidencias que permitieron suponer que Marte fue habitable. En la ocasión, la NASA reveló que el explorador descubrió minerales de arcilla y elementos químicos que son esenciales para la vida, entre ellos oxígeno, hidrógeno, nitrógeno y azufre.
La primera muestra de roca pulverizada extraída por el taladro de Curiosity. (Foto: NASA)
Este hallazgo no apuntó a la existencia pasada de seres alienígenas como los que imagina buena parte de la ciencia ficción. En cambio, se trataría de vida microbiana en lagos de agua dulce que habrían existido en Marte hace miles de millones de años.
Este año, nuevos análisis de moléculas orgánicas encontradas en rocas marcianas reforzaron la hipótesis de la presencia de seres vivos en el pasado del planeta rojo.
Curiosity avanza en esa dirección y los rastros que habría dejado el agua son cada vez más sustanciales. La imagen a continuación de este párrafo fue tomada por el rover los días 19 y 20 de junio de 2026. Está compuesta por un total de 340 capturas individuales que envió a la Tierra y luego fue cosida por los científicos.
Esta panorámica de la superficie marciana se compone de 340 imágenes individuales capturadas por el rover Curiosity de la NASA en Valle Grande. (Foto: NASA/JPL-Caltech/MSSS)
“Vimos muchos paisajes fascinantes a través de los ojos de Curiosity, pero este mar de polígonos nos dejó sin aliento”, reconoció Ashwin Vasavada, integrante del proyecto. “Medimos cuidadosamente sus formas y composición química, y esperamos encontrar pistas en los datos sobre cómo se formaron estas estructuras”, agregó.
Estas y otras estructuras similares vistas en Marte podrían haberse formado debido cambios bruscos de temperatura y, además, por la presencia de agua.
Uno de los principales objetivos de Curiosity es determinar si Marte albergó vida en el pasado. (Foto: NASA/JPL-Caltech)
Al respecto, la NASA habla de una “larga historia líquida en Marte”, hipótesis que Curiosity ha permitido reforzar. A lo largo de sus años de exploración, el rover encontró piedras redondeadas, sedimentos y texturas en las rocas que solo pueden explicarse por la acción de ríos y lagos durante largos períodos de tiempo en el cráter Gale.
Curiosity presume otros hallazgos de relevancia, como las variaciones estacionales de metano en la atmósfera marciana —un gas cuyo origen en ese mundo sigue siendo un misterio para los científicos—; y el descubrimiento de nitrógeno que los organismos vivos podrían haber empleado para construir proteínas y ácidos nucleicos, añadiendo más indicios de vida pretérita en aquel paraje espacial.
Superó con creces su vida útil: El dispositivo fue pensado originalmente para una misión de dos años. Actualizaciones mediante, ya recorrió más de 36 kilómetros en Marte.
El daño en una de las ruedas de Curiosity, luego de 14 años en Marte. (Foto: NASA)
¿14 años no es nada? En ese período, el desgaste ha sido inevitable. Recientemente, la NASA compartió una imagen que mostró el deterioro de una de las ruedas de Curiosity. De hecho, los primeros signos de rotura aparecieron en el 2013, cuando el rover recorría terrenos más rocosos.