Martín Gramática nació en Buenos Aires y se mudó a Estados Unidos cuando tenía 9 años. Su pasión siempre fue el fútbol y durante mucho tiempo estuvo convencido de que ese sería su camino. “Yo voy a ser futbolista. Buscaba donde podía para jugar a la pelota”, recordó.
El giro llegó durante su último año de secundaria, cuando aceptó jugar al fútbol americano como pateador para ayudar a su colegio. Aquella temporada terminó cambiándole la vida. “Una temporada de fútbol americano en el secundario me cambió la vida”, contó. A partir de allí comenzó una carrera que lo llevaría hasta la NFL.

Con los Tampa Bay Buccaneers, Gramática alcanzó el mayor logro de su carrera al conquistar el Super Bowl XXXVII, convirtiéndose en el único argentino en ganar el máximo título de la NFL. Sobre aquella etapa, explicó que el equipo fue construyendo el éxito durante años: “Lo fuimos construyendo año tras año, porque veníamos de derrotas en los play-offs, fuertes, duras”.
Hoy continúa ligado a los Buccaneers como comentarista y analista, además de trabajar junto a su hermano Santiago en las transmisiones. También habló de su encuentro con Lionel Messi y destacó la cercanía del capitán argentino: “Afuera de la cancha, hasta más grande todavía”, dijo sobre la impresión que le dejó aquella charla con el futbolista.

El legado deportivo también continúa dentro de su familia. Sus hijos Nico y Gastón juegan como pateadores en el fútbol americano universitario y su sobrino Sebastián comenzó a seguir el mismo camino. “Espero que pronto veamos un Gramática en la NFL”, aseguró el exjugador.
A pesar de llevar décadas viviendo en Estados Unidos, Gramática mantiene fuertes sus raíces argentinas. En su casa siguen presentes el mate, los asados, el idioma español y la vida familiar. “La cultura nuestra para nosotros es muy importante, muy importante, y el idioma también”, sostuvo.