Un viernes a la noche de mucha tristeza y de luto para el fútbol argentino y también mundial. Y sábado de conmoción mundial al hacerse pública la noticia. A los 68 años y luego de pelear durante un largo tiempo contra una dura enfermedad, falleció Jorge Horacio Messi, el padre de Leo.
Su estado de salud venía mal desde hace tiempo: la luchó durante y después de la Copa del Mundo. Por eso post España, el 10 se fue de manera urgente a Rosario para compartir tiempo con su papá, al que no veía desde hacía casi dos meses, cuando se metió en la concentración de la Selección, en Kansas City. Las lágrimas del 10, tras su primer gol a Argelia, fueron el primer indicio del delicado momento que estaba viviendo su padre. Incluso en plena competencia analizó ir a verlo.

Lionel y Jorge Messi.
Jorge estuvo internado y en su casa de Rosario, siempre acompañado de Celia, quien tampoco viajó. Sus hijos, Rodrigo, Matías y María Sol, iban y venían para darle contención. Y Lionel se comunicaba seguido para saber cómo era su estado de salud, que por momentos pareció mejorar, pero dentro de una situación de gravedad.
Hay que recordar que en el medio del Mundial 2026 se dio un incómodo y evitable momento producto de una falsa información difundida a través de medios alternativos, que decían que había fallecido el 18 de junio. De hecho, ese día la familia se vio obligada a emitir el comunicado para desmentir la noticia, mientras el papá de Leo peleaba contra la enfermedad.