Para muchos los sueños quedan sólo en eso. Para otros se transforman en el combustible de alcanzar lo que parece imposible. En la mañana de K2 Radio, conocimos la historia de Noel de Castro, quién puede convertirse en la primera argentina en viajar al espacio.
Nacida en Salta en 1997, fue seleccionada como candidata a astronauta para una misión espacial internacional. Es ingeniera biomédica graduada de la Universidad Favaloro, piloto civil y especialista en bio astronáutica (el estudio de cómo el entorno espacial afecta al cuerpo humano). Realizó prácticas en laboratorios de EE.UU. y un máster en ingeniería aeroespacial.

Desde Estados Unidos, donde se encuentra radicada desde hace dos años, se sumó a la mañana de Segundos Afuera contando cómo nació su pasión: “Cuando vine -a EE.UU.- empecé a entrenar para cumplir el sueño de ser astronauta. Y empecé a formarme en eso, desde natación, buceo o varias disciplinas. Siempre de niña me encantó todo lo relacionado a la ciencia y la industria espacial. Pero este sueño, de ser astronauta comenzó cuando inicié mi carrera de ingeniería y el boom de la industria espacial con SpaceX”.
El desafío de cruzar la barrera de ser una pionera en lo suyo, compartió: “No hay astronautas latinos. Hubo en Brasil y México pero no más”, destacó. “Todos los países tienen su agencia espacial. No es necesario estar en la NASA”.
“Toqué la puerta en la Agencia Espacial Argentina y me dijeron que no tienen un programa para ser astronauta, pero me apoyaron en el sueño. Es la primera vez que nuestra agencia espacial entabla un vínculo para tener una misión espacial con astronautas con la NASA y Axiom Space, la empresa que organiza las misiones”.
Su formación incluyó el Project PoSSUM, un programa vinculado al Instituto Internacional de Ciencias Astronómicas en Florida, que abarca simulaciones espaciales, vuelos de gravedad cero y manejo de trajes presurizados.
La misión, impulsada por la CONAE junto con empresas privadas, la llevaría a la Estación Espacial Internacional a bordo de la cápsula Dragon de SpaceX, dentro del programa PAM (Private Astronaut Mission) de Axiom Space, previsto para 2027. El entrenamiento formal comenzaría a fines de marzo con una duración de nueve meses. Se prepara para condiciones incómodas y peligrosas. “No hay nada cómodo en ir al espacio. Ni la comida, ni ducharse ni el espacio”, compartió sobre lo que le espera en la Estación Espacial que actualmente está en funciones.

“Los objetivos de esta industria espacial son múltiples, desde tecnología a establecimiento de bases en la Luna o desarrollo de cultivos en el espacio”.
Su viaje contó “depende de un montón de trámites y papeles. Hay mucha burocracia y de hacer las cosas bien”, además de la inversión económica de la agencia espacial y el respaldo de capitales privados para costear la misión. “Depende de una decisión país” y resaltó que “es muy importante el apoyo de la gente” demostrando el interés de que en Argentina haya una industria espacial. “Está el sueño de llegar con la bandera argentina” al espacio.