A 32 años del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), la comunidad judía realizó este viernes el tradicional acto de homenaje para recordar a las 85 víctimas fatales y a los más de 300 heridos que dejó el ataque terrorista del 18 de julio de 1994.
La ceremonia tuvo lugar en Pasteur 633, en el barrio porteño de Once, frente a la sede reconstruida de la AMIA, y contó con la presencia del presidente Javier Milei, integrantes de su Gabinete y representantes de distintos sectores políticos.

Como cada año, el acto comenzó a las 9:53, la hora exacta en la que explotó el coche bomba que destruyó el edificio de la mutual.
Durante el homenaje, el presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, aseguró que "luego de 32 años, el terrorismo asesino no logró vencer a nuestra comunidad. Nos dejó una herida profunda, pero estamos de pie y seguiremos de pie".

En relación con la investigación judicial, Armoza lamentó la falta de avances y señaló que durante el último año "no se produjo ninguna novedad relevante", mientras continúa pendiente el juicio en ausencia contra los diez ciudadanos iraníes acusados por la Justicia argentina de haber participado en la planificación del atentado.
El ataque a la AMIA continúa siendo uno de los hechos más trágicos de la historia argentina y fue declarado por la Justicia como un delito de lesa humanidad e imprescriptible.