Cerrando sus columnas en este mes de julio en Segundos Afuera, el asesor financiero Julián Ruggiero profundizó esta vez en las carteras de inversión, como ejemplo práctico.
Una cartera de inversión (también conocida como portafolio) es el conjunto total de activos financieros que posee una persona o una empresa para hacer crecer su dinero. En lugar de poner todos los ahorros en un solo lugar, una cartera agrupa diferentes herramientas para equilibrar las ganancias y los riesgos.
Dentro del ejemplo, a partir de un sueldo promedio, en vez de invertir comprando dólares, destinar el 10% del sueldo a una cartera de retiro.
A la hora de la estructura, habló de acciones y bonos, con 70% y 30% respectivamente de acuerdo a los parámetros habituales de estas inversiones.
Y a partir de ahí establecer las estrategias de inversión en empresas confiables, denominada “pasivas”.
“Invertir debe ser aburrido”, concluyó sobre las acciones pasivas que tienen menos riesgos y a la vez rendimiento a largo plazo.