El 25 de julio de 1980, AC/DC publicó "Back In Black", un álbum que no solo se convirtió en el disco de rock más vendido de todos los tiempos, sino también en uno de los regresos más impactantes de la historia de la música.
Con más de 50 millones de copias vendidas, el trabajo llegó apenas cinco meses después de la muerte de Bon Scott, histórico cantante de la banda, fallecido en febrero de ese año a los 33 años. Lejos de disolverse, el grupo encontró fuerzas para continuar con Brian Johnson como nuevo vocalista y grabó un disco que terminaría siendo un homenaje a su antiguo compañero.

Canciones como "Hells Bells", "Shoot to Thrill", "You Shook Me All Night Long" y la inolvidable "Back In Black" se transformaron en clásicos absolutos del hard rock y consolidaron a AC/DC como una de las bandas más importantes del mundo.
La portada completamente negra también fue parte del tributo: la banda insistió en mantener ese diseño como señal de luto por Bon Scott, pese a las dudas iniciales de la compañía discográfica.
Desde su lanzamiento, el álbum recibió elogios de la crítica y un éxito comercial inmediato. Permaneció durante meses entre los discos más vendidos y terminó convirtiéndose en una referencia obligada para generaciones de músicos.
Con el paso del tiempo, "Back In Black" fue reconocido como una de las obras más influyentes de la historia del rock. Figuras como Slash y Tom Morello lo señalaron como un disco decisivo para mantener vivo al hard rock en una época marcada por el auge de la música disco y la new wave.
Más de cuatro décadas después, el álbum sigue sonando con la misma fuerza y permanece como el mayor legado de una banda que supo convertir uno de los momentos más dolorosos de su historia en una obra inmortal.