Los fanáticos de Guns N’ Roses recibieron un regalo inesperado. Después de cuatro décadas, salió a la luz una grabación inédita de uno de los primeros ensayos de la banda, registrada en los meses previos a la firma de su contrato con Geffen Records.
La cinta, que permaneció durante años en manos de coleccionistas, incluye versiones tempranas de canciones que más tarde formarían parte de Appetite for Destruction, como "Nightrain", "My Michelle", "Rocket Queen" y "Out Ta Get Me", además de "Move to the City", tema que terminaría editándose tiempo después.
Más allá del valor histórico, el material permite escuchar cómo sonaban Axl Rose, Slash y compañía cuando todavía buscaban definir el estilo que los convertiría en una de las bandas más influyentes del hard rock. Las diferencias en los arreglos y las interpretaciones ofrecen una mirada única al proceso creativo del grupo.
La aparición de esta grabación despertó una enorme repercusión entre los seguidores de la banda, que consideran el hallazgo como una de las piezas más valiosas de la historia no oficial de Guns N’ Roses.