La Selección argentina regresó este lunes al país luego de obtener el subcampeonato en el Mundial 2026 y fue recibida por una multitud de hinchas en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde el afecto volvió a imponerse por encima del resultado deportivo.
El vuelo chárter de Aerolíneas Argentinas aterrizó cerca de las 18.30 con parte del plantel y el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni. La delegación fue recibida con una alfombra roja, la banda del Regimiento de Granaderos interpretando "Muchachos" y un enorme "¡Gracias!" pintado sobre la pista del aeropuerto como homenaje.

Los primeros en bajar del avión fueron Nicolás Otamendi, el presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, y Lionel Scaloni. Luego descendió el resto de los jugadores que viajaron rumbo al predio Lionel Andrés Messi, donde nuevamente fueron ovacionados por cientos de simpatizantes.
Tal como había anticipado la AFA, varios futbolistas no regresaron al país junto a la delegación. Enzo Fernández, Julián Álvarez, Lautaro Martínez, Cristian Romero, Nahuel Molina, Nicolás Paz, Gerónimo Rulli, Juan Musso y Giuliano Simeone viajaron directamente hacia Europa para reincorporarse a sus clubes o iniciar sus vacaciones. Lionel Messi emprendió viaje hacia Rosario, mientras que Rodrigo De Paul permaneció en Estados Unidos.

Entre quienes sí regresaron estuvieron Emiliano Martínez, Nicolás Otamendi, Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico, Gonzalo Montiel, Leandro Paredes, Alexis Mac Allister, Exequiel Palacios, Giovani Lo Celso, Thiago Almada, Valentín Barco, Facundo Medina, Marcos Senesi, Nicolás González y José Manuel López.

Aunque no hubo caravana ni festejos oficiales, el reconocimiento popular volvió a hacerse sentir. Con banderas, camisetas y canciones, los hinchas agradecieron el esfuerzo de un plantel que disputó su segunda final mundialista consecutiva y volvió a representar al país entre los mejores del mundo.
En un comunicado, la AFA destacó ese respaldo: "Cada futbolista sintió ese apoyo dentro de la cancha y cada integrante de la delegación tuvo el orgullo de representar a un pueblo que nunca dejó de creer y de acompañar. El resultado final no alcanzó para cumplir el sueño del bicampeonato, pero sí reafirmó un vínculo que trasciende cualquier resultado".
