La final del Mundial 2026 entre Argentina y España no solo quedó marcada por el desenlace deportivo, sino también por un momento histórico para el fútbol: por primera vez, la FIFA realizó un show de medio tiempo al estilo Super Bowl.
El espectáculo, que duró alrededor de 11 minutos, transformó el MetLife Stadium de Nueva Jersey en un enorme escenario musical con un despliegue de luces, pantallas y cientos de bailarines.
La ceremonia de clausura ya había comenzado con una importante presencia de figuras internacionales. El streamer estadounidense IShowSpeed abrió la jornada interpretando Champions, seguido por Post Malone, quien presentó Chrome Heartbreaker con una puesta en escena inspirada en el country.
Más tarde llegaron otros momentos destacados: Jennifer Hudson interpretó el himno de Estados Unidos ante la presencia del presidente Donald Trump, mientras que Robbie Williams, Nicole Scherzinger y Laura Pausini cantaron Desire, la canción oficial de la FIFA. El actor Tom Cruise también participó con un breve mensaje sobre la importancia del torneo.
Uno de los instantes más emotivos de la previa fue la interpretación de los himnos nacionales. En un cambio inédito para una final mundialista, María Becerra fue la encargada de cantar el Himno Nacional Argentino antes del inicio del partido.

Un entretiempo con figuras de nivel mundial
La gran atracción llegó durante el descanso, cuando la FIFA estrenó oficialmente el primer espectáculo de medio tiempo de la historia de los Mundiales.
La apertura estuvo a cargo de Madonna, quien ingresó al estadio a bordo de un jeep acompañada por las leyendas brasileñas Ronaldo y Ronaldinho.
Luego apareció el reconocido PS22 Chorus, junto a personajes de Plaza Sésamo y Los Muppets, bajo la dirección del maestro venezolano Gustavo Dudamel.

El grupo surcoreano BTS hizo vibrar al estadio con una multitudinaria coreografía al ritmo de Dynamite, mientras que Justin Bieber emocionó con una versión acústica de Everything Hallelujah acompañado por su guitarra.
El cierre quedó en manos de Shakira, quien interpretó Dai Dai, la canción oficial del Mundial 2026, en una producción artística diseñada por Chris Martin, líder de Coldplay.

Aunque el formato estuvo inspirado en el Super Bowl, la FIFA mantuvo el tiempo reglamentario del partido. El show duró aproximadamente 11 minutos, mientras que el entretiempo completo se extendió 17 minutos, apenas dos más que un descanso habitual, incluyendo el montaje y desmontaje del escenario.
Con este innovador espectáculo, la FIFA inauguró una nueva tradición que promete convertirse en uno de los grandes atractivos de las futuras finales de la Copa del Mundo.