Donald Trump anunció que ordenará a las agencias federales de Estados Unidos publicar documentos clasificados sobre “vida extraterrestre” y “ovnis”.
El presidente eligió su red social, Truth, para lanzar la promesa y aseguró que el proceso incluirá archivos sobre fenómenos aéreos no identificados (UAP) y objetos voladores no identificados (UFOs), además de cualquier otra información relevante.
“En vista del gran interés mostrado, ordenaré al secretario de Defensa, Pete Hegseth, y a otros departamentos y agencias relevantes que inicien el proceso de identificación y publicación de archivos gubernamentales relacionados con vida extraterrestre, fenómenos aéreos no identificados y objetos voladores no identificados, así como cualquier otra información relacionada con estos asuntos altamente complejos, pero extremadamente interesantes e importantes”, escribió Trump en su mensaje.
Horas antes, Trump apuntó contra Barack Obama y lo acusó de revelar información clasificada sobre alienígenas durante una entrevista en un popular podcast. “Son reales, pero no los he visto y no los tienen guardados en... el Área 51”, le dijo al presentador Brian Tyler Cohen al referirse a esa instalación secreta y que es centro de muchas teorías conspirativas sobre los ovnis.
El expresidente demócrata Barack Obama causó revuelo al decir en un podcast que los extraterrestres "son reales". (Foto: EFE/EPA/Micheal Reynolds)
“No hay una instalación subterránea. A menos que exista una conspiración enorme y se lo hayan ocultado al presidente de Estados Unidos”, agregó.
Las declaraciones de Obama generaron revuelo en redes sociales y alimentaron la expectativa de quienes creen en la existencia de vida fuera de la Tierra.
El exmandatario demócrata intentó bajar el tono y, en un comunicado, sostuvo: “El universo es tan vasto que hay muchas probabilidades de que contenga otras formas de vida. Pero las distancias entre los sistemas solares son tan grandes que la probabilidad de que hayamos sido visitados por extraterrestres es baja, y durante mi presidencia no vi ninguna evidencia de que extraterrestres hayan contactado con nosotros. ¡De verdad!”.
Al ser consultado por periodistas a bordo del Air Force One, Trump insistió en que Obama “proporcionó información clasificada; y se supone que no debe hacerlo”.
Sin embargo, evitó responder si eso significa que los alienígenas existen y deslizó que podría “sacar de apuros” a su antecesor desclasificando los archivos, aunque no dio detalles sobre cómo ni cuándo lo haría.
Como suele ocurrir con Trump, no está claro si cumplirá con su promesa ni de qué manera piensa hacerlo. Tampoco se sabe cuánto de “cortina de humo” hay en el anuncio, justo cuando otros temas sensibles, como el caso Epstein, dominan la agenda mediática en Estados Unidos.
Lo cierto es que el interés por los ovnis y la vida extraterrestre creció en los últimos años. Según una encuesta de YouGov de noviembre pasado, el 56% de los estadounidenses cree que “los alienígenas visitaron la Tierra”.
El tema no es nuevo en la política estadounidense. El Congreso realizó varias audiencias sobre ovnis, y en el verano de 2023 escuchó a testigos clave como David Fravor (comandante retirado de la Marina), Ryan Graves (expiloto de la Armada) y David Grusch (exoficial de inteligencia de la Fuerza Aérea), quien afirmó que el Pentágono tiene partes de naves alienígenas y “restos no humanos”.
El objetivo de esas audiencias fue presionar al Pentágono para que difunda información clasificada, bajo el argumento de que se trata de una cuestión de seguridad nacional.
Algunos legisladores, como Tim Burchett (Tennessee), insisten en que los UAP pueden ser naves extraterrestres, pero también globos espía, artefactos de potencias rivales como China y Rusia, chatarra aeroespacial, satélites de Elon Musk o simples ilusiones ópticas.
La obsesión de Estados Unidos por los ovnis se remonta a 1947, cuando el piloto Kenneth Arnold describió una cadena de objetos brillantes sobre el Monte Rainier, en Seattle, y popularizó el término “platillo volador”, según re4cordó el diario El País.
En 2017, un artículo de The New York Times reveló la existencia de un programa secreto del Pentágono que desde 2007 estudia los avistamientos militares de UAP. Tras esa publicación, el Departamento de Defensa decidió en 2020 divulgar videos de encuentros de pilotos militares con objetos voladores no identificados, que ya circulaban por internet.