“Todo empezó de casualidad. Yo no era músico”, revela Juanjo Bruzzanitti, quien sorprende homenajeando a Joaquín Sabina en un espectáculo que ha recorrido con éxito todo el país.
Charlando sobre su conexión especial con el notable artista español y anticipando su presentación en nuestra ciudad, nos visitó este lunes en K2 Radio.
Nació en Tandil, y como profesión, eligió la de panadero. Fueron esas solitarias noches de trabajo en la cocina de un supermercado, donde descubrió su vocación como cantante, acompañado de una radio. Allí conoce la música de Joaquín Sabina, y comienza a notar ciertas similitudes en su tono de voz y manera de cantar.
“Me gustaba cantar pero nunca me imaginé que iba a ser esto. Salió de una crisis existencial”, comentó sobre el punto de partida dejando su oficio y explicó: “No me veía teniendo una panadería. Me diagnosticaron ataque de pánico. Y eso me llevó a bajar al subsuelo. Un amigo me invitó a un canto-bar…” y allí comenzó este viaje.
“Las canciones de Sabina me tocaban, era como un amigo. Quizás sea la única forma que yo tengo para expresarme”, lanzó sobre esa conexión que lo llevó a recorrer los escenarios del país. Con mucho estudio de por medio, inicia su carrera musical en pequeños pubs de la localidad y alrededores. Hasta que una noche, en 2013, tuvo su bautizo de fuego, cuando los propios músicos de Joaquín, Pancho Varona y Antonio García de Diego, visitaron Tandil con su espectáculo “Noches Sabineras” Juanjo fue convocado para abrir la velada; cantando la emblemática “Dieguitos y Mafaldas”. “Fue muy chocante todo”, recordó sobre ese momento especial.
Aun así, reconoció que nunca fue a un show de Joaquin Sabina: “Nunca fui a verlo. No soy fundamentalista. No tengo ídolos. Admiro y creo que es la mejor forma de respetar a alguien. No lo fui a ver pero estoy todo el día con Joaquín. Y si me tuviera que ir a ver a mí, no voy”.
“Whisky siempre tomé, antes de cantar. Y cigarrillo fumo desde los 17 años”, reconoció sobre esa voz particular. “La gente a veces se cree el personaje, pero cuando me saco el bombín después del show, se terminó ese personaje. Trato de separarlo de mí. Me desconecto”.
“Me gustan más las canciones que van al hueso, que no son tan conocidas”, comentó aunque también nutre de los clásicos más comerciales de Sabina como “19 días y 500 noches” o “Y nos dieron las diez”.
Se presenta esta noche a las 22hs en El Bodegón del Negro, Calle 66 y 63. Reservas al 2262 628481.