Micky Rodríguez atendió el teléfono “llegando a Buenos Aires”, después de unos días de descanso en Bariloche y con la ruta nuevamente por delante rumbo a Tandil. “Viajar y tocar es maravilloso para mí”, resumió, marcando el pulso de un año que comenzó con shows desde fines de enero y que lo encuentra activo, girando y componiendo.
Consultado sobre qué podrá ver el público en su presentación del lunes en WO Cultural, Rodríguez fue directo: un repaso completo de su vida musical. “Mi estadía y mi presencia y toda mi vida en Los Piojos hace que me acompañe la obra, y con un placer enorme. Por supuesto que con un respeto a esas canciones que tanto me gusta hacer”, explicó. A eso se suman temas de La Que Faltaba y algunos covers que disfruta interpretar.
La charla avanzó hacia un punto inevitable: la relación con el repertorio piojoso y con el público que lo sigue desde aquellos años. Micky no esquivó nada. “Soy un agradecido de la historia, soy un agradecido de Los Piojos. Fueron parte de mi crecimiento, del nacimiento de mis hijas… me permitieron viajar, tocar, vivir de la música y conocer personas que admiraba”, dijo. Y agregó una frase que define su vínculo emocional: “Aún sigo enamorado de la banda y de las canciones, más allá de todos los sucesos que han pasado”.
Sobre su salida del proyecto piojoso en 2024, fue sincero: “Cada vez estoy más convencido de que tomé la decisión correcta. Fue una tristeza enorme, yo quería estar, pero las condiciones no se dieron”. Con el tiempo, asegura, la herida va aflojando: “Hoy estoy muy tranquilo con la vida que estoy llevando”.
Cuando la conversación giró hacia la posibilidad de un reencuentro personal con sus ex compañeros, Rodríguez volvió a mostrar su habitual cautela. No promete, no niega, no dramatiza. “No le cierro la puerta a nada en función de charlas. Hoy no tengo ninguna relación, pero no puedo ser tan absoluto y decir ‘nunca más’. He vivido cosas muy lindas con los compañeros y no me olvido”, afirmó. Y remató con una reflexión que lo pinta entero: “Me cuido mucho de ser absoluto porque después no me gusta cuando veo cosas que pasan y dicen ‘che, pero vos dijiste esto’. La gente puede cambiar. Yo también”.
Entre rutas, canciones y memorias, Micky Rodríguez sigue construyendo su presente sin romper con su pasado. Y aunque hoy no haya posibilidades concretas, la puerta —como él mismo insiste— nunca está del todo cerrada.