El consignatario de hacienda Leonardo Ruggiero pasó por el programa Código Abierto en K2 Radio y analizó el escenario actual de la producción ganadera y el impacto del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos.
Durante la entrevista, explicó que el nuevo convenio amplía el cupo de exportación de carne vacuna hacia el mercado estadounidense, que pasará de 20.000 a 100.000 toneladas. Sin embargo, aclaró que se trata de un esquema de carácter privado y lo diferenció de otros acuerdos como la cuota Hilton con la Unión Europea, administrada por el Gobierno argentino y distribuida entre frigoríficos autorizados.
Ruggiero consideró que Argentina atraviesa una etapa de expansión en materia de mercados internacionales. “No solo con Estados Unidos se han concretado acuerdos. También se firmó a través del Mercosur un tratado de libre comercio con la Unión Europea que comenzará a implementarse en 2027 y se mantienen los convenios con China”, señaló. En ese sentido, sostuvo que la ampliación del cupo con Estados Unidos representa una buena noticia para el país y para el sector ganadero.
El productor destacó que durante los últimos años muchos establecimientos dejaron la actividad por la falta de rentabilidad y se volcaron a la agricultura. Por eso, aseguró que la apertura de mercados puede contribuir a recuperar el protagonismo histórico de la ganadería argentina. “Crecimos en un país donde la producción ganadera era el motor de la economía y nos conectaba con el mundo”, remarcó.
Según detalló, Argentina faena cerca de 15 millones de cabezas de ganado al año y gran parte de la carne que se exporta corresponde a cortes que no son los más consumidos en el mercado interno. Mientras que el asado, el vacío o el matambre tienen alta demanda local, en el exterior se priorizan cortes como lomo, bife angosto, bife ancho, ojo de bife y cuadril.
Respecto a los precios en las carnicerías, Ruggiero fue claro: “La oferta y la demanda es lo que hace variar el precio de la carne, no los acuerdos internacionales”. Explicó que el actual aumento en el valor de la hacienda en pie se debe a una fuerte caída de la oferta, vinculada a la reducción de entre seis y siete millones de cabezas en el stock ganadero.
Por último, sostuvo que la ganadería es una actividad de largo plazo y que los efectos de las políticas y acuerdos se verán con el tiempo. “Ahora comenzamos una curva ascendente en materia de producción. Los resultados los veremos dentro de dos años, cuando la producción pueda abastecer tanto al mercado interno como al de exportación”, concluyó.