Marcos Castro Serrano vive un comienzo de año cargado de expectativas. El joven piloto de Quequén transita la cuenta regresiva hacia uno de los momentos más importantes de su carrera deportiva: su debut en el Turismo Carretera, categoría que abrirá la temporada 2026 el fin de semana del 14 y 15 de febrero en el Autódromo de El Calafate.
A solo diez días del gran salto de su carrera, visitó los estudios de K2 Radio comentando sus expectativas y la actualidad del Torino NG del equipo DBG Motor Sport que conducirá en esta temporada.
“Lo tenía confirmado un tiempo antes de que salga, pero la familia se enteró en el brindis de fin de año. Lo sabía mi vieja, quien es la que me acompaña de toda la vida. Hace un montón de años que vengo peleando para llegar el TC”, recordó.
Con su papá siendo piloto en categorías zonales, siempre se habló de automovilismo en casa, aunque no soñó siempre con seguir sus pasos. De vertiginosa carrera, comenzó como muchos en karting y pasó por las categorías preparatorias de la ACTC: TC Pista Mouras y el TC Pista. Sin embargo el automovilismo no fue su primer pasión: “No fue en un primer momento el deporte que más me gusto. Estaba metido más con el fútbol”, reconoció. “A los 14-15 años me cambió la cabeza y me di cuenta que quería hacer eso, ya estando en tres categorías a nivel nacional”

De cara al debut, advirtió las dificultades de los autos de la nueva generación respecto del campo visual, a diferencia del Ford Falcon que manejaba en TC Pista. “Vamos bastante crudos” se lamentó sobre la falta de pruebas con su Torino en la previa. “No uso el simulador, no lo uso. Ayuda muchísimo. El que tengo es más un juego. Es necesario simuladores profesionales, no como los que tenes en una casa”. Irá con el número 193, “que es el que uso siempre y no lo quise cambiar”.
“Siempre pensas en ganar, tengas la experiencia que tengas. Aunque estes en un primer año, nadie quiere pagar el derecho de piso. Chapear con una persona que tiene mucha experiencia es más lindo”, anticipó sobre los posibles toques en una pista. “Hay que disfrutar porque estar ahí no es fácil”, alentó.