En una reciente declaración, Carlos Santana abordó el tema del ego en los guitarristas, asegurando que la música no debe tratarse como una competencia atlética. El músico —referente indiscutido de la guitarra con una carrera que abarca más de cinco décadas— destacó que para quienes escuchan, no importa cuán rápido o técnicamente complejo sea un solo: lo esencial es cómo la música hace sentir al oyente.
Santana señaló que pasar horas tocando muy rápido puede parecer impresionante —“como ir al gimnasio y mostrar músculos” en sus palabras— pero eso no necesariamente conecta con el público. En su visión, el verdadero valor está en la expresión, la emoción y la sensibilidad al tocar, aspectos que transforman la música en algo significativo para quien la escucha.
Con estas palabras, el guitarrista invita a reflexionar sobre la diferencia entre virtuosismo técnico y sensibilidad artística, sugiriendo que la música debe nacer del corazón más que del ego.