Este 10 de enero se cumplen 10 años de la partida de David Bowie, el ícono británico cuya carrera cambió para siempre la música popular. Bowie falleció en 2016 a los 69 años, apenas dos días después del lanzamiento de Blackstar, un disco final que se convirtió en un conmovedor testamento artístico.
Conocido como el “camaleón del rock”, Bowie fue un pionero de la reinvención constante, adoptando personajes como Ziggy Stardust y el Thin White Duke, y explorando géneros que iban del glam y el art rock al soul, jazz y electrónica. Su carrera de más de cinco décadas dejó himnos inmortales como Heroes, Changes y Life on Mars?, muchos de los cuales siguen resonando en la cultura popular actual.

El lanzamiento de Blackstar el 8 de enero de 2016, su cumpleaños, fue también su obra más enigmática y profunda. Grabado mientras Bowie luchaba en secreto contra un cáncer de hígado, el álbum fue pensado como una despedida artística, llena de simbolismo y creatividad desbordante.
La efeméride no pasa desapercibida: tanto medios como seguidores celebran su legado con tributos, retrospectivas y nuevos proyectos inspirados en su obra. Su viuda, Iman, y su hija, Alexandria “Lexi” Jones, compartieron homenajes por lo que habría sido su 79º cumpleaños, recordando la luz y la influencia perdurable de Bowie en el mundo del arte y la música.

El impacto de Bowie trasciende la música: su casa de infancia en Londres está siendo restaurada y se abrirá al público como museo, y su figura sigue siendo objeto de documentales, libros y exposiciones que exploran su singular visión artística.
Diez años después de su muerte, David Bowie sigue vigente como símbolo de innovación y libertad creativa, un artista cuya obra no solo definió una era, sino que continúa marcando el rumbo de la cultura contemporánea.