El legendario músico estadounidense Billy Joel regresó a los escenarios por primera vez desde que en 2025 reveló que fue diagnosticado con hidrocefalia normotensiva, una afección neurológica que lo obligó a cancelar todas las fechas de su gira del año pasado.
El esperado regreso se dio el viernes en el Wellington Amphitheater de Florida, donde Joel sorprendió al público al sumarse como invitado a Turnstiles, una banda tributo que rinde homenaje a su obra. Apoyado en un bastón pero visiblemente animado, el artista fue recibido con una ovación.
“No tenía planeado trabajar esta noche”, bromeó ante los presentes antes de interpretar “We Didn’t Start the Fire” y “Big Shot”. El momento fue aún más emotivo cuando sus hijas Della y Remy subieron al escenario y bailaron durante la actuación.
En mayo pasado, el autor de “Honesty” confirmó públicamente que padece hidrocefalia de presión normal, un trastorno cerebral que afecta el equilibrio y la movilidad. A pesar del impacto de la noticia, Joel dejó en claro que nunca pensó en retirarse definitivamente de la música.
En una entrevista reciente con Bill Maher para el podcast Club Random, habló con sinceridad sobre su presente:
“Me siento bien. Mi equilibrio es horrible, es como estar en un barco”, explicó, llevando tranquilidad a sus seguidores y aclarando que no se encuentra en una situación de riesgo.
Sobre el origen de la enfermedad, reconoció que los médicos no tienen una causa certera, aunque él mismo especula con que podría estar relacionada con su pasado consumo de alcohol. También fue crítico con el tratamiento mediático del tema:
“Siguen llamándolo un desorden cerebral, y eso suena mucho peor de lo que realmente me siento”, afirmó.
Si bien aclaró que el problema aún no está resuelto, Joel aseguró que continúa enfocado en su recuperación. Su aparición en Florida no solo marcó un regreso simbólico, sino que renovó la esperanza de volver a verlo pronto sobre los escenarios