A 35 años de su lanzamiento, El cielo puede esperar vuelve a ocupar un lugar central en la agenda rockera. Este 29 de noviembre, Mariano Martínez se presentará en Vorterix para rendir homenaje al disco que catapultó a Attaque 77 y que aún hoy sigue despertando devoción entre fans de distintas generaciones.
Aunque fue el segundo trabajo del grupo, el álbum significó un salto definitivo para la banda. Su lista de temas incluye clásicos como “Hacelo por mí” y “Donde las águilas se atreven”, canciones que continúan siendo parte de la identidad del punk nacional.
Martínez recordó que uno de los elementos clave en la consolidación del sonido fue la participación de Juanchi Baleirón en la producción. Su intervención contribuyó a pulir arreglos, sumar matices musicales y dar una mayor solidez a la banda, que por entonces todavía estaba en plena formación y búsqueda.
El festejo en Vorterix promete un recorrido por la historia del disco, una mirada atrás al vínculo con Ciro Pertusi y la posibilidad de repensar aquel momento que transformó a Attaque 77 en un referente indiscutible del rock argentino.
Mariano Martínez dejó en claro que esta fiesta es un regalo para los fans de Attaque 77 que los acompañaron en todas las etapas_ “Fuimos muchos grupos en uno. Me parece linda la movida. Ese disco fue muy importante para nosotros”.
Sobre la velada de este 29 en Vorterix, indicó: “Armamos una banda divina para este show. Hablé con el Chino Vera también, el bajista de aquella época -1990- y me confirmó que venía. Yo dejo la puerta abierta para que venga el que quiera".
Tras mencionar que también está enfocado a su primer disco solista, su trabajo junto a Valeria Lynch y el trío Alquimia, Mariano Martínez respondió lo que todos los admiradores de este grupo nacido en 1987 quieren saber: ¿volverá Attaque 77?
“No lo descarto, puede que suceda. Pero ahora estamos con este festejo. Con Ciro Pertusi no nos odiamos, para nada. Hay momentos en los que uno se distancia. Hicimos Attaque 77 cuando éramos chicos y lógicamente durante un tiempo no nos vimos. Ahora está todo en paz. Las cosas que tuvimos que hablar las hablamos. La banda fue una escuela para nosotros", aclaró.
Por último, explicó por qué se separó la banda: “Durante más de tres décadas no paramos nunca, siempre estuvimos de gira y frenamos porque era el momento de descansar, de ocuparnos de otras cosas. El reencuentro se tiene que dar desde lo humano. Si fuera solo un hecho comercial sería feo, forzado, no habría química. De otra forma sería faltarme el respeto".