Los números impresionan. Entre 1993 y 2014, los Red Hot Chili Peppers visitaron Buenos Aires seis veces, con un total de ocho shows. La cifra le permite a la banda californiana chapear una localía ad honorem junto a los Rolling Stones, Die Toten Hosen, Ramones, Deep Purple y The Magic Numbers, entre otros. Pero, además, cada una de esas ocasiones estuvo signada por darse en un momento histórico clave para la banda o para el país (de un lado, el pico de popularidad; del otro, el primer show internacional de peso post crisis de 2001). En todo ese tiempo, el grupo pasó de la cultura alternativa al mainstream de estadios, un crecimiento que no desentona con el hecho de que sean los Peppers los encargados de cerrar, el viernes, la primera jornada de la edición 2018 de Lollapalooza .

1993: Estadio Obras Sanitarias (25 y 26 de enero). En plena combustión post estallido de Blood Sugar Sex Magik, los Peppers debutaron por partida doble en el Templo del Rock. Después de la primera deserción de John Frusciante, la banda se presentó en Buenos Aires con Arik Marshall en su lugar, un guitarrista que abandonó el grupo al mes siguiente. A mitad de la noche, la banda tuvo su primer guiño al público local, con una versión de “La Cumparsita” a cargo de Flea, mientras el cantante Anthony Kiedis ensayó unos pasos con una bailarina de tango.

1999: Luna Park (5 y 6 de octubre). Con John Frusciante de vuelta en sus filas y revitalizada gracias al éxito de Californication, la banda volvió a Buenos Aires tras seis años de ausencia, en lo que fue su última presentación en un estadio cerrado. A pesar del entusiasmo inicial, el público local pareció no estar muy de acuerdo con la duración del show, de poco más de hora y cuarto, lo que terminó con varios espectadores destrozando las butacas de la platea del Palacio de los Deportes. Quizá se tomaron de manera demasiado literal el título del cover de The Stooges con el que cerraron su show: “Search and Destroy”.

2001: Estadio Vélez Sarsfield (24 de enero). En enero de 2001, la programación de la tercera edición de Rock in Rio hizo que, por efecto rebote, la cartelera porteña rebalsase de shows internacionales (con pocos días de diferencia, Oasis, Neil Young, Beck, REM, Iron Maiden y Sting se sucedieron sin solución de continuidad). Los Peppers no fueron ajenos a ese aluvión, en un show planeado de manera estratégica: fue el que le sirvió al grupo para medirse como banda de estadios, una dimensión que nunca más abandonó en estas tierras.

2002: Estadio River Plate (16 de octubre). En pleno escenario post crisis de diciembre del 2001, el show con el que Anthony Kiedis y compañía llegaron al Monumental buscó poner paños fríos a una sociedad incendiada. Para que el precio de las entradas fuese razonable, la banda redujo su cachet. y también gran parte de su despliegue técnico, lo que se tradujo en un show de estadios con volumen insuficiente y con un escueto soporte visual. La intención estuvo, aunque con eso solo no alcanzó.

2011: Estadio River Plate (18 de octubre). De vuelta sin John Frusciante en la formación, en su segundo show en River los Red Hot Chili Peppers estrenaron disco (el por entonces flamante I’m With You), pero también guitarrista (Josh Klinghoffer, que ya se desempeñaba como músico de apoyo en vivo desde 2007). Aun cuando la ausencia de su escudero en las seis cuerdas se hizo notar, el recital sirvió para borrar el recuerdo amargo de su última presentación en ese mismo lugar, nueve años atrás. Como valor agregado, la apertura del show estuvo a cargo de los británicos Foals, con su brillante Total Life Forever bajo el brazo.

2014: Hipódromo de San Isidro (2 de abril). Dentro de una cartelera que mezcló nuevos talentos (Lorde, Jake Bugg, Ellie Goulding) con nombres históricos (Pixies, Johnny Marr, Nine Inch Nails, New Order), la primera edición de Lollapalooza Argentina tuvo como acto de cierre definitivo a los Red Hot Chili Peppers. La apuesta tenía sentido: una suerte de embajadores históricos del festival dándole el visto bueno a su pata argentina. Sin disco nuevo como excusa, la banda se permitió salirse del guión y hacer una suerte de best of en vivo de su repertorio. Todos contentos.

2018: Hipódromo de San Isidro (16 de marzo). Si bien después de ellos se presentará el DJ Hardwell, los Peppers serán el gran cierre de la primera noche, el plato fuerte del quinto Lollapalooza Argentina y la primera de tres intensas jornadas.

Fuente:LaNación

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