Mick y Keith hablan de su gira de estadios y de la reedición de Sticky Fingers.

Los Rolling Stones están de vuelta, más pronto de lo que pensabas y más grandes que nunca. Este verano, la banda va a tocar en estadios de fútbol en Norteamérica por primera vez en nueve años. La seguidilla de quince shows, que arranca el 24 de este mes en Petco Park, San Diego, también constituye la tercera gira de los Stones desde 2012, luego de cinco años sin girar. «Todos hemos estado disfrutando del último par de años», dice Keith Richards. «Estamos con mucha energía.»

Esta nueva gira de estadios verá a los Stones tocar en lugares por los que no pasaron en la gira de 2012 y 2013 por Estados Unidos, y también será la primera vez que la banda celebre en vivo el relanzamiento de un disco clásico: Sticky Fingers, que saldrá en una versión de lujo el 26 de este mes. La seguidilla de recitales se va a llamar Zip Code Tour, por el zipper (el cierre relámpago) de la tapa del disco de 1971, diseñada por Andy Warhol. «Estamos barajando la idea de tocar el disco entero», dice Mick Jagger. Los Stones se reunieron a fines del mes pasado para ensayar y, si deciden tocar todo Sticky Fingers, van a tener que sortear un gran obstáculo. «Tiene cinco temas lentos, y en general hacemos dos como mucho», dice Jagger.

El escenario, que incluye una larga pasarela que conduce a un segundo escenario en medio del público, es el mismo que usaron en Europa el año pasado. «Los estadios no son tan diferentes de los lugares techados», dice Richards. «Son sólo más grandes, y está el tema del clima. Dios se acopla a la banda de una forma u otra.» Eso también significa que Jagger, que cumple 72 años en julio, tendrá que pasar dos horas por noche corriendo por un escenario enorme. «Me pongo en forma antes de las giras», dice él. «Hago crossfit, y mi entrenador me dice: ‘Intentá cantar al mismo tiempo’. Pero es imposible hacerlo en un gimnasio frente a otras personas.»

Los Stones saldrán sin un par de caras familiares. Su antiguo saxofonista Bobby Keys murió de cirrosis en diciembre. «Lo extraño, man», dice Richards, «pero él diría: ‘El show debe continuar'». También faltará el guitarrista Mick Taylor, que ha estado participando de las giras de los Stones como invitado desde 2012. «Lo último que escuché es que no estaba disponible», dice Richards. «No me meto en eso, pero escuché que estaba enfermo.» (En cambio, Taylor dice a través de su representante que no está enfermo y que no fue invitado a la gira.)

La edición deluxe de Sticky Fingers incluirá una versión de «Brown Sugar» con Eric Clapton, tomas alternativas de «Wild Horses», «Bitch» y «Dead Flowers», y temas en vivo de recitales de 1971. A diferencia de otras reediciones de los Stones, esta no incluirá temas inéditos. «Busqué mucho, y no pude encontrar ninguna», dice Jagger. «Después del disco Sticky Fingers vino Exile on Main Street. Y en la época de Exile… usamos un par de temas que habíamos grabado en las sesiones de Sticky Fingers. Cuando sacamos la reedición de Exile… [en 2010], encontramos otros que no habíamos editado. Tendría que haberme guardado alguno, pero en el momento no lo pensé.»

El grupo editó sólo un disco original (A Bigger Bang, de 2005) en los últimos 18 años, pero podría haber otro en camino. «Tengo muchos temas que serían perfectas para los Stones», dice Jagger. Richards espera que ocurra. «Estamos hablando de grabar algo después de la gira», dice. «Pero no hay nada definitivo. Me encantaría volver al estudio.»

Mientras tanto, Richards terminó un disco solista que editará junto al baterista Steve Jordan y el cantante que acompaña a los Stones, Bernard Fowler, y que espera lanzar en septiembre. «Los Stones hemos estado trabajando tanto que tuve que guardármelo hasta que encontremos un momento razonable», dice Richards. El disco podría llevarlo a hacer su primera gira solista desde 1993. «La idea está», dice. «En general, cuando saco un disco, hago un par de recitales.» Estos planes quizá deban ponerse en suspenso, porque Jagger ya está pensando en otro tour este año. El modelo de gira de la banda de los últimos años -seguidillas de más o menos seis semanas corridas y descansos cortos- les ha funcionado bien. «Todos parecen disfrutar de la gira cada año», dice Jagger. «Todavía no confirmamos nada. Pero estamos hablando de hacer más shows a fines de otoño.»

Aunque Jagger acaba de recibir a su primer bisnieto (Ezra Key), está ávido de seguir girando. «No pienso en retirarme», dice. Richards piensa igual. «Quiero ver cuán lejos puede llegar la banda», dice. «Mientras tenga ganas de hacerlo, y haya gente que nos escuche, lo seguiremos haciendo.»

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