El título no puede ser más definitorio: In the End (En el final). Sucede lo mismo con las canciones que abren y cierran el nuevo disco de The Cranberries: All Over Now (Todo se acaba ahora) y, precisamente, In the End. Este viernes fue publicado el último álbum de la banda irlandesa.

Es el último disco, no solo por ser el más reciente, sino también por ser literalmente el último de un grupo que se marcó a fuego en la memoria del indie-rock de toda una generación, desde que debutaron en 1993 con Everybody Else Is Doing It, So Why Can’t We? Ahora, In the End supone el abrupto final de la banda, algo que no entraba en sus planes hasta el fallecimiento de O’Riordan, el 15 de enero de 2018, con 46 años. Su muerte marcó el fin y este álbum es una despedida para ella y para la banda. En palabras de Noel Hogan, guitarrista y compositor de The Cranberries, a la agencia Efe: “Es una bonita manera de acabar esta aventura”.

In the End supone un regreso a las raíces de la banda, cuyo anterior trabajo, Roses, que salió hace siete años, tenía un aire más amable y pop. Suena con la contundencia dolorida y profunda que definió a The Cranberries desde sus primeros pasos. Buena parte de culpa reside en Stephen Street, el productor de In the End y el hombre que les ayudó a moldear el sonido de sus primeros trabajos, Everybody Else Is Doing It, So Why Can’t We? y No Need to Argue, dos obras que mostraron el poderío sonoro de los irlandeses.

Escuchá a continuación «In The End»:

Deja un comentario