Un teléfono presentado en Japón mueve el avispero del negocio móvil. En tiempos en los cuales los fabricantes apuestan por dispositivos de gran tamaño, el modelo KY-O1L es modesto, delgado y muy pequeño. Tanto, que su tamaño es similar al de una tarjeta de crédito y cabe en una billetera.

Tiene un cuerpo de sólo 5,3 milímetros de espesor y pesa 47 gramos. Su pantalla es de 2.8 pulgadas, una cifra que puede parecer muy escasa ahora que casi todos los smartphones superan las 5.5 pulgadas.

Las características de este “bicho raro”

Para ser pequeño y delgadísimo, este producto debe resignar muchas de las especificaciones comunes en los teléfonos actuales. Por ejemplo, su pantalla es de tinta electrónica y monocromática. Tampoco le pidas que tome fotos, porque las cámaras brillan por su ausencia.

Eso sí: tiene soporte para conectividad LTE e incluye su propio navegador, aunque no hay una tienda para descargar aplicaciones. En el siguiente video podemos ver que su funcionamiento es muy fluido.

Esta rareza del mercado es fabricada por Kyocera. Se venderá únicamente en el mercado japonés de la mano de un operador de aquel país. ¿Precio? Un equivalente aproximado a los 300 dólares.