Piden la indagatoria del vicepresidente Boudou por el caso Ciccone

Piden la indagatoria del vicepresidente Boudou por el caso Ciccone

El fiscal federal Jorge Di Lello presentó ayer ante el juez Ariel Lijo un pedido formal para que cite al vicepresidente Amado Boudou en el marco de la investigación por el caso Ciccone.

En su presentación Di Lello pidió además la citación del titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, en ambos casos como presuntos autores del delito de“negociaciones incompatibles”con sus cargos de funcionarios.

De acuerdo al fiscal, el vicepresidente “se interesó” en el trámite del levantamiento de la quiebra de la ex imprenta cuando era ministro de Economía. Di Lello no lo acusará de haber sido su dueño en las sombras si no, por el contrario, de haber intervenido en el plan ideado para salvar a la empresa.

Además, el fiscal requirió las indagatorias de los empresarios Guillermo David Reinwick, Nicolás Tadeo Ciccone, Pablo Jorge Amato, José Maria Nuñez Carmona, Alejandro Vandenbroele, Jorge Enrique Capirone, Maximo Eduardo Lanusse, Sergio Gustavo Martinez, a quienes consideró “partícipes en diferente grado de la maniobra”.

 

De que se lo acusa a Boudou:

El escándalo estalló en febrero de 2012, cuando una mujer, Laura Muñoz, acusó a su marido Alejandro Vandenbroele de ser el “testaferro” de Boudou y de mantener negocios espurios relacionados con la impresión de papel moneda.

En el año 2009, la imprenta privada Ciccone Calcográfica entra en crisis. Ciccone era la única que podía fabricar billetes y documentos de seguridad. Venía mal los últimos años, pero la decisión del Ministerio del Interior de quitarle el contrato de elaboración de pasaportes y de DNI sellaron su destino.

En julio de 2010, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) solicitó a la Justicia la quiebra de la imprenta, a la cual le reclamaba una deuda de $239 millones. En un fallo, el Juzgado en lo Comercial Nº 8 terminó decretándola. No obstante, pocos meses después, el organismo tributario avaló un levantamiento de la quiebra en favor de la firma The Old Fund, que presidía Alejandro Vandenbroele. Ello fue luego de que la empresa London Supply, una contratista del Estado, se presentara ante los tribunales y depositara 1,8 millones de pesos.

En septiembre de ese año quedó sin efecto la quiebra de la antigua Ciccone y la imprenta pasó a manos de The Old Fund. En estas circunstancias fue cuando Amado Boudou habría jugado un rol clave. El entonces ministro de Economía envió una nota a la AFIP solicitando que se otorgue a la imprenta una moratoria especial.

Casi en simultáneo, la Secretaría de Comercio Interior a cargo de Guillermo Moreno exigió a la empresa Boldt abandonar la planta fabril de Don Torcuato que había alquilado durante el desarrollo del expediente de quiebra. En 2011,  The Old Fund toma el control y en julio es renombrada como Compañía de Valores Sudamericana.

El nudo delictivo está en los vínculos de cada uno de los protagonistas de la operación. El titular de The Old Fund, Vandenbroele, era un empleado de José María Núñez Carmona,amigo y socio de Boudou. Cabe recordar que, cuando llegó la gente cercana al vice en Ciccone, la fábrica de billetes tenía una relación casi monopólica con la Casa de Moneda, entidad que regula el papel moneda y depende del Ministerio de Economía.

Por orden de Economía, la Casa de Moneda contrató en 2012 a la Compañía de Valores Sudamericana para fabricar billetes de 100 pesos. El negocio le iba a significar a la imprenta unos 50 millones de dólares. Tras el estallido del escándalo, la compañía terminó siendo estatizada por el gobierno nacional.

Según la recolección de las pruebas y el relato de los testigos, el fiscal que investiga la causa,Jorge di Lello, cree que Boudou se interesó en una empresa que iba a ser manejada por su entorno, y que dependía de un área del Estado a su cargo.

 

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