Se hizo rogar pero, finalmente, este 4 de julio llega la tercera temporada de “Stranger Things”, el drama fantástico-terrorífico creado por los hermanos Matt y Ross Duffer, que rescató toda la nostalgia ochentera juvenil en un sólo lugar. Mientras en el país del Norte conmemoran el Día de la Independencia entre fuegos artificiales, barbacoas y fiestas veraniegas en la playa, acá podés meterte en la camita con chocolate caliente para maratonear esta nueva entrega que, según dicen, es la mejorcita del conjunto.

“Stranger Things” irrumpió en la pantalla de Netflix en el año 2016 y se convirtió en un fenómeno inmediato gracias a un sinfín de referencias pop y a esta truculenta historia ambientada en el ficticio pueblito de Hawkins (Indiana), que arranca cuando Will Byers (Noah Schnapp) es secuestrado por una criatura del Upside Down, básicamente, una dimensión paralela donde todos los organismos se conectan bajo la estructura de una Mente de Colmena.

En el proceso, también conocimos a su mamá Joyce (Winona Ryder), al jefe de policía Jim Hopper (David Harbour), a su incansable grupo de compinches escolares -Mike (Finn Wolfhard), Dustin (Gaten Matarazzo) y Lucas (Caleb McLaughlin)-, y a una jovencita con poderes psicoquinéticos, conocida como Eleven (Millie Bobby Brown), escapada de un laboratorio del gobierno. Aquel noviembre de 1983 dejó sus secuelas y una gran amistad, que pronto se retomó en una segunda temporada que no colmó las expectativas, ni de la crítica ni del público.

Este no parece ser el caso de la nueva camada de episodios que los Duffer nos tienen preparados, esta vez con base en el cálido verano de 1985, donde los chicos de Hawkins van a enfrentar muchos cambios (eso que llaman pubertad) y, por supuesto, una nueva amenaza desde el otro lado. Entre referencias a “Volver al Futuro” (Back to the Future, 1985), “Los Goonies” (The Goonies, 1985) y posiblemente “Muchacho Lobo” (Teen Wolf, 1985), “Stranger Things” nos entrega su temporada más oscura hasta el momento, un balance “encantador, más profundo de lo esperado, y entretenido”, que mezcla los colores fluo ochenteros, la aventura adolescente y algunos momentos muy emotivos.

Si son de esos que necesitan chequear puntajes y críticas antes de sumergirse en un nuevo visionado (sólo para estar más seguros), les contamos que, hasta la fecha, el sitio Rotten Tomatoes nos ofrece una calificación de “frescura” del 94%, mientras que en Metacritic, una página que toma en cuenta reseñas de medios más especializados, la aprobación se mantiene en un auspicioso 75/100. Para Charlie Mason de TV Line, por ejemplo: “La temporada 3 de ‘Stranger Things’ es un viaje emocionante que no querrás terminar”; y Ben Travers de Indiewire sostiene que: “Los fanáticos estarán felices, los escépticos detectarán problemas, pero es difícil luchar contra la sensación de que esta mega franquicia aún sabe cómo divertirse”.

“Aunque no tiene la frescura de la primera entrega, la nueva temporada marca una mejora respecto a su predecesora. Los creadores eluden sabiamente el agotamiento narrativo del Upside Down, y un elenco en constante crecimiento, les da el ancho de banda para establecer, aproximadamente, cinco historias simultáneas que se sienten novedosas para el show, si no para la cultura de la nostalgia de los ochenta en general”, suma Judy Berman de la revista Time.

Como verán, la mayoría coincide en que esta tercera entrega de “Stranger Things” da un pasito hacia adelante, corriéndose de lo esperado y concentrándose en la parte más humana de su narrativa. Claro que la acción y los efectos especiales están a la orden del día, pero también los conflictos de la adultez, plagados de romances en puerta que pueden poner en riesgo la dinámica y la unión de este grupo, incluso más que un Demogorgon. La cita es este 4 de julio por la pantalla de Netflix, donde estarán disponibles los ocho episodios de esta entrega, según anticipan, con uno de sus mejores finales, de esos que piden a gritos una cuarta temporada.

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