Para bien o para mal, “Rambo” es un producto emblemático de la industria del cine de los años ochenta. La primera entrega, de 1982, empieza como el drama realista de John Rambo, un veterano de guerra discriminado por los policías de un pueblito, y termina con una violenta secuencia de acción en la que el personaje de Stallone básicamente hace estallar el pueblo, mata al sheriff y se suicida.

O al menos, así terminaba originalmente. Antes del estreno, Stallone decidió filmar una nueva escena en la que Rambo se entregaba a las autoridades, cambiar el final y dar inicio a una de las sagas más lucrativas de la década.

Las películas posteriores de la serie abandonan la sobriedad de esa primera parte para abrazar la acción militarista por la que el personaje se hizo famoso. “Rambo II”, de 1985, es una fantasía en la que Stallone regresa a Vietnam a rescatar prisioneros y vengar el honor de los Estados Unidos. La tercera parte, de 1989, hace algo parecido en Afganistán, y la cuarta, estrenada 20 años después, es tan anacrónica que parece una parodia de sí misma.

A pesar del fracaso comercial de la “Rambo” de 2008, el actor de ya 73 años quiere dar una despedida digna a su segundo personaje más querido (Rocky Balboa está bien cuidado en las películas de la serie “Creed”).

La película final de Rambo se llama “Rambo: Last Blood” (Última Sangre) y Stallone pasó todo el 2018 filmándola en México, que al parecer es el país problemático de moda para los héroes de acción gringos. Al menos en este caso Rambo no estará en misión de combate para los Estados Unidos, sino que busca salvar a la hija de una amiga, secuestrada por un cartel de la frontera. Una especie de “Hombre en Llamas” sin Denzel Washington.

La amiga de Rambo es María (la premiada actriz mexicana Adriana Barraza) que trabaja en la granja del padre del ex-combatiente. En las escenas de México Rambo conocerá a la hija mayor de María, Carmen Delgado (la española Paz Vega), una periodista que investiga a los carteles y hará lo que sea con tal de rescatar a su hermana.

Stallone nunca fue considerado un gran actor, aún en su época de mayor fama, pero en los últimos años ha dejado de lado la vanidad,sumando una conmovedora vulnerabilidad a sus personajes – lo que le ameritó una nominación al Oscar por “Creed”.

“Última Sangre” es claramente una película simbólica para Stallone. La batalla final de Rambo se estrena en los Estados Unidos el 20 de septiembre de 2019, 37 años después de la primera parte. En Argentina no tiene fecha confirmada, pero ninguna sala se querría perder este evento histórico del cine de acción. Y pensar que nada de esto hubiese pasado si Stallone decidía mantener el deprimente final original.

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