A un festejo de hacer historia una vez más quedó Roger Federer. A una victoria de alcanzar los 100 gritos de campeón. Sólo un triunfo más necesita el suizo, número siete del ranking, para transformarse en el segundo hombre en conseguir una centena de trofeos en la Era Abierta y quedar a apenas nueve de la marca de Jimmy Connors. Un festejo que buscará sumar hoy cuando, alrededor del mediodía argentino y televisado por ESPN, enfrente en la final del Abierto de Dubai (2.736.845 euros; cemento) a Stefanos Tsitsipas, una de las grandes estrellas de la nueva generación.

Sabe de récords el ex número uno. Es, por ejemplo, el máximo ganador de Grand Slams (20) y quien más tiempo pasó en lo más alto del ranking mundial (310 semanas). Y ayer, casi como un aperitivo de lo que podría ocurrir hoy, sumó otro hito. Es que al derrotar por 6-2 y 6-2 en semifinales al croata Borna Coric, se convirtió en el primer jugador en alcanzar la final de un torneo ATP durante 20 temporadas consecutivas.

Hay que remontarse a Marsella, en 2000, para encontrar su primera aparición en un duelo decisivo en el circuito. Desde entonces no pasó un año sin al menos una final con él como protagonista. La de hoy será la 152° en su carrera y podría terminar con un festejo muy especial.

Su 100° título, ese que está buscando desde que se consagró en Basilea, su casa, en octubre, está al alcance de su mano. Pero Roger no se confía. Sabe que para celebrar ese número que tiene algo de mítico tendrá que superar a un difícil rival, que ayer le ganó por 4-6, 7-6 (7-4) y 7-6 (7-4) al francés Gael Monfils.

“Todavía estamos lejos de los 100, me parece. Stefanos me demostró en Australia cuán duro es enfrentarlo. Y más aún derrotarlo. Por eso voy a tratar de estar enfocado en el partido y jugar un buen tenis”, afirmó Federer, recordando la derrota que sufrió en manos del joven griego en el Abierto de Australia, en el único encuentro oficial que disputaron.

En Melbourne, Tsitsipas dio el batacazo ante el suizo, que llegaba como uno de los grandes candidatos al título, y se impuso por 6-7 (11-13), 7-6 (7-3), 7-5 y 7-6 (7-5) para avanzar a los cuartos de final de un Grand Slam por primera vez en su carrera.

“Esa derrota fue algo importante para él. Y sé que quiere vencerme. Estoy seguro que va a salir muy enchufado a la cancha a buscar revancha”, comentó Tsitsipas, quien independientemente de lo que ocurra en la final se meterá en el top 10 del ranking y será el primer griego en ocupar un lugar en esa elite.

Federer, quien se aseguró además escalar algunos lugares en el escalafón mundial (será cuarto si gana hoy y quinto si pierde), le dio la razón a su rival.

“Esta final será un poquito como una revancha. La caída en Melbourne me dolió. Me fui muy decepcionado porque cedí muchos break points y no pude aprovechar las oportunidades que tuve. Pero eso es parte del juego. Él tuvo un gran progreso en el último año y está haciendo las cosas muy bien. Yo lo disfruto como fanático del tenis, pero me gustaría ganarle este partido. Porque además está enfrente la posibilidad de sumar el título 100…”, anticipó el suizo.

Dubai parece un buen escenario para que llegue a esa cifra tan significativa. Porque se quedó con siete de las nueve finales que disputó en el torneo árabe -en 2003, 2004, 2005, 2007, 2012, 2014 y 2015- y es el jugador que más veces lo conquistó.

“Es grandioso volver a estar en una final acá. Siempre me hacen sentir como en casa. Estoy muy feliz. Ha sido un gran torneo hasta ahora. Lo estoy disfrutando mucho. Y para eso sigo jugando al tenis. Los que piensen que es para ser el mejor se equivocan. No necesito ser el mejor. Yo quiero dar lo máximo y pasarla bien adentro de la cancha”, reflexionó Roger Federer, quien a los 37 años tiene una nueva cita con la historia.

El hombre de los números redondos

De diez en diez, estos son los títulos que marcaron números redondos en la carrera de Federer, a punto de llegar a los 100.

ATP250 de Viena 2003. El suizo, por entonces tercero del ranking, sumó su 10° título al vencer en la final por un triple 6-3 al español Carlos Moyá (7°).

Abierto de Estados Unidos 2004. Ya como número uno, sumó 20° trofeo al ganar su cuarto Grand Slam, el primero en Nueva York. Fue por 6-0, 7-6 (7-3) y 6-0 al australianoLleytonHewitt (5°).

Wimbledon 2005. En su mejor “grande”, alcanzó otro hito: llegó a los 30 festejos al superar por 6-2, 7-6 (7-2) y 6-4 al estadounidense Andy Roddick (4°).

Masters 1000 de Toronto 2006. Sobre el cemento canadiense, le ganó al francés Richard Gasquet (51°) por 2-6, 6-3 y 6-2 en la final y conquistó su 40ª corona.

Masters 1000 de Cincinnati 2007. Con una victoria por 6-1 y 6-4 ante el estadounidense James Blake (8°), gritó campeón por 50ª vez.

Wimbledon 2009. En un partido dramático e inolvidable, derrotó por 5-7, 7-6 (8-6), 7-6 (7-5), 3-6 y 16-14 a Roddick (6°) e hizo historia. Porque sumó su 60° título y el 15° en un Grand Slam, para superar a Pete Sampras y quedar como el más ganador de la historia. Y además, recuperó el número uno.

Masters de Londres 2011. Con un nuevo título de Maestro, llegó su 70ª consagración. Fue con un triunfo por 6-3, 6-7 (6-8) y 6-3 ante el francés Jo-Wilfried Tsonga (6°).

Masters 1000 de Cincinnati 2014. Federer le ganó por 6-3, 1-6 y 6-2 al español David Ferrer (6°) y conquistó su 80° título en su exitosa carrera.

Masters 1000 de IndianWells 2017. En el año de su regreso triunfal, tras la lesión en una rodilla, festejó su 90ª coronación con un 6-4 y 7-5 sobre su compatriota Stan Wawrinka (3°) en la final.

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